Corría principios de la década del 90, específicamente Febrero de 1991 y en Chile como se acostumbra cada año, todo se alistaba para una nueva version del Festival Internacional de la canción de Viña del Mar, evento seguido con atención por gran parte del pais.
Históricamente la parilla del festival se ha nutrido mayormente de artistas latinos de música tropical o romántica, los artistas anglo no eran algo tan común en el festival y menos un número de rock, pero ese año uno de los invitados al certamen eran los norteamericanos de Faith No More, quienes desde finales de la década anterior venian con un éxito arollador a nivel mundial, de la mano de su disco de 1989 "The Real Thing" y su insigne hit "Epic" que los llevó a girar por el mundo casi sin parar, éxito que también los trajo a Sudamérica en 1991, siendo un destacado en el cartel de "Rock in Rio" se aprovecharía esa presencia y la cercanía para convocarlos al certamen viñamarino, así Faith No More llegó a romper los esquemas de un festival compuesto y sin sorpesas, algo que no fue bien recibido por parte de la prensa local de la época, un claro ejemplo es la crítica publicada en el diario La Segunda por parte del periodista Italo Passalacqua, crítica algo incomrpobable para algunos, bueno, eso hasta ahora, en la columna titulada "Partió la maratón para masoquistas" el periodista soltó un análisis de cada artista, hasta que llegó el turno de los californianos a quienes etiquetó de "Atronadores Rockeros Trash" siendo esto solo el comienzo.
Históricamente la parilla del festival se ha nutrido mayormente de artistas latinos de música tropical o romántica, los artistas anglo no eran algo tan común en el festival y menos un número de rock, pero ese año uno de los invitados al certamen eran los norteamericanos de Faith No More, quienes desde finales de la década anterior venian con un éxito arollador a nivel mundial, de la mano de su disco de 1989 "The Real Thing" y su insigne hit "Epic" que los llevó a girar por el mundo casi sin parar, éxito que también los trajo a Sudamérica en 1991, siendo un destacado en el cartel de "Rock in Rio" se aprovecharía esa presencia y la cercanía para convocarlos al certamen viñamarino, así Faith No More llegó a romper los esquemas de un festival compuesto y sin sorpesas, algo que no fue bien recibido por parte de la prensa local de la época, un claro ejemplo es la crítica publicada en el diario La Segunda por parte del periodista Italo Passalacqua, crítica algo incomrpobable para algunos, bueno, eso hasta ahora, en la columna titulada "Partió la maratón para masoquistas" el periodista soltó un análisis de cada artista, hasta que llegó el turno de los californianos a quienes etiquetó de "Atronadores Rockeros Trash" siendo esto solo el comienzo.
"...¡Ah! Se nos olvidaba lo más elegante: unos atronadores rockeros trash, campeones para el escupo, los gritos y especialistas en desalojar la Quinta Vergara con rapidez vertiginosa. Cuando empezaron su actuación, a la 1 con 25 minutos, habían 12 mil personas, pasados siete minutos, quedaban solamente unas mil quinientas. ¿Los demás? Huyeron despavoridos, tapandose las orejas. ¡Que "maravillosa" velada de inicio! Cómo la estará envidiando Federico Fellini, para inmortalizarla en una de sus famosas películas."
"...Patético Cierre
Claro que nada, como el patético final con la aparición de los componentes del Faith No More. Escupitajos a granel, garabatos en inglés para el animador, ante la entrega del trofeo de la paz, y, como si fuera poco, máxima agresión auditiva, con decibeles lanzados sin ningún control, ni compasión. Total, todos ellos usaban tapones en sus orejas, Incluso sus técnicos. ¿Qué me dice?.
Final decadente, con solista refregandose en el piso y el público poniendo "pies en polvareda".
Faith No More es perdonable como relleno de "Rock in Rio", pero nunca como estelar de un Festival Internacional de la Canción."
Claro que nada, como el patético final con la aparición de los componentes del Faith No More. Escupitajos a granel, garabatos en inglés para el animador, ante la entrega del trofeo de la paz, y, como si fuera poco, máxima agresión auditiva, con decibeles lanzados sin ningún control, ni compasión. Total, todos ellos usaban tapones en sus orejas, Incluso sus técnicos. ¿Qué me dice?.
Final decadente, con solista refregandose en el piso y el público poniendo "pies en polvareda".
Faith No More es perdonable como relleno de "Rock in Rio", pero nunca como estelar de un Festival Internacional de la Canción."
Con los años el periodista recuerda su crítica en declaraciones hechas a LUN:
Salvo excepciones, la prensa trapeó con Mike Patton y compañía en 1991. Ítalo Passalacqua los describió en “La Segunda” como “unos atronadores rockeros thrash, campeones para el escupo, los gritos y especialistas en desalojar la Quinta… Un final decadente”. Hoy es un poco más compasivo. “Su rock no era para el Festival. Fue una cuestión desagradable. No dije si eran malos o buenos, dije que no era la actitud”, aclara. La mayoría le atribuye a él la frase “Please no more”. “No fui yo, te lo diría, pero no fui yo. Sé que salió, pero no recuerdo quién lo escribió”, dice.
Faith No More en Viña del Mar ha sido descrita como una invitación insólita o simplemente un error, aun así las actuaciones de la banda en el festival son consideradas de culto y recordadas con simpatía por el animador Antonio Vodanovic, un gran capítulo que abrió la relación entre Faith No More y Chile.
Agradecimientos especiales por las notas de prensa a Daniel FNM.





